27 de enero de 2012

El Amor empieza por casa

Quererse a sí mismo es quizás el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. Curiosamente, nuestra cultura y educación se orientan a sancionar el quererse demasiado. Hay épocas para el amor y decretos sobre lo que es de buen gusto y de mal gusto. Si decides felicitarte dándote un beso, posiblemente las personas que te rodean (incluso el psicólogo de turno) evaluarán tu conducta como ridícula, Narcisa o pedante. Es mal visto que nos demos demasiado gusto. Cuando pensamos en nosotros mismos por demasiado tiempo, nos contemplamos o nos autoelogiamos, se nos reprende: "Todos los excesos son malos", se nos dice. Discutible. Algunos excesos nos recuerdan que estamos vivos.


Nuestra civilización intenta inculcar principios como el respeto al ser humano, el sacrificio, el altruismo, la expresión de amor, el buen trato, la comunicación, etc., pero estos principios están dirigidos al cuidado de otros humanos. El auto-respeto, el auto-amor; la autoconfianza y la auto-comunicación, no suelen tenerse en cuenta. Más aun, se considera de mal gusto el quererse demasiado. Si una persona es amigable, expresiva, cariñosa y piensa más en los otros que en ella misma, es evaluada excelentemente: su calificativo es el de "querida".

Si alguien disimula sus virtudes, niega o le resta importancia a sus logros, es decir; miente o se auto-castiga, ¡es halagado y aceptado! No sólo rechazamos la auto-aceptación honesta y franca, no nos importa que sea cierta o no, sino que promulgamos y reforzamos la negación de nuestras virtudes.

Absurdamente, las virtudes pueden mostrarse pero no verbalizarse. Si tienes un buen cuerpo, se te permite utilizar tanga, minifalda o pantalones ajustados, pero se te prohíbe hablar de ello. Si las personas se auto-elogian, así tengan razón, producen rechazo y fastidio. Esta política de no hablar bien uno mismo en público, de no ser exagerado en auto recompensarse, de no darse mucho gusto, de disimular; de gran modestia, etc., termina por convertirse en un valor del que hacemos uso con demasiada frecuencia. La "virtud" de no quererse a sí mismo en público, se extiende a cuando estamos solos. Al intentar dejar afuera el egoísmo excesivo, no hemos dejado entrar el amor propio.

Si el ser humano merece el respeto que se promulga por ser algo especial, eso debe hacerse extensivo a tu propia persona. Por evitar caer en la pedantería insufrible del sabelotodo, hemos caído en la modestia auto-destructiva de la negación de nuestras virtudes. Por no ser derrochadores, somos mezquinos. Los psicólogos clínicos sabemos que este estilo de excesiva moderación hacia uno mismo es el caldo de cultivo de la tan conocida y temida depresión. Tienes el derecho a quererte y a no sentirte culpable por ello, a disponer de tu tiempo, a descubrir tus gustos, a mimarte, a cuidarte y a elegir.

Desde pequeños nos enseñan conductas de auto-cuidado personal: lavarnos los dientes, bañarnos, cortarnos las uñas, comer, controlar esfínteres y vestirnos. ¿Pero qué hay del auto-cuidado y de la higiene mental? No se nos enseña a querernos, a gustarnos, a contemplarnos y a confiar en nosotros mismos. Además, aunque algunos padres tenemos esto como un desiderátum, carecemos de procedimientos adecuados de enseñanza. Tampoco se nos enseña a enseñar.

Lo que piensas y sientes acerca de ti mismo es aprendido y almacenado en forma de teorías llamadas auto-esquemas. Hay auto-esquemas positivos y negativos. Los primeros te llevarán a estimarte, los segundos a odiarte. Nadie contempla y cuida a una persona que odia. De manera similar, si la visión que tienes de ti es negativa, no te expresarás afecto, pues no creerás merecerlo. Si tu auto-esquema es positivo y no lo alimentas, se desvanecerá. Algunas personas, en lugar de felicitarse, disimulan su alegría con un parco y flemático: "No es nada" o "era mi deber". La negación del reconocimiento personal es una forma de auto-destrucción.

En los auto-esquemas se entrelazan cuatro aspectos fundamentales que, para fines didácticos, intentaré separar. En realidad, se fusionan en un todo indisoluble y conforman el núcleo principal de la auto-valoración personal. Pueden convertirse en sólidos cimientos sobre los cuales podrás edificar un yo fuerte y seguro, o en la principal fuente de autoeliminación y auto-menosprecio. Ellos son: el Auto-control (qué piensas de ti mismo), la Auto-estima (qué tanto te gustas) y la Auto-eficacia (qué tanta confianza tienes en ti mismo). Son los cuatro soportes de un buen ego, o los cuatro jinetes del Apocalipsis. Si fallas en alguno, será suficiente para que tu auto-esquema se muestre cojo e inestable. En ciertas situaciones, si uno de los jinetes se desboca, la "manada” entera puede seguirlo.
Pese a que los auto-esquemas negativos pueden destruirnos, los humanos mostramos la inexplicable tendencia a conservarlos y alimentarlos. La extraña conducta de mantener los auto-esquemas a toda costa, puede ser mortal para tu salud mental. Las personas depresivas, por ejemplo, muestran esta tendencia a confirmar lo malo. Si se consideran feas, descuidan su figura para corroborar así su fealdad; si piensan que son poco inteligentes, fracasan en los exámenes; si creen ser victimas, juegan el papel de mártires o buscan el castigo; etc. Esta manera de confirmar la auto-valoración negativa comportándose como si realmente fuera cierto, es muy común. Los psicólogos sociales han llamado a este mecanismo, generalmente inconsciente, profecías auto-realizadas. Si tu auto-esquema está irracionalmente estructurado, distorsionarás la realidad. Te sentirás estúpido pese a ser inteligente, horripilante sin serlo, incapaz siendo capaz y, finalmente, intentarás castigarte por no creerte merecedor de una felicitación.
Un aspecto interesante para señalar es que las personas con problemas de autoaceptación son demasiado "duras" con la auto-crítica y "blandas" cuando critican a otra gente. En cambio los sujetos que muestran una buena auto-estima, se protegen siendo más bien suaves a la hora de auto-evaluarse. Un acto de suficiencia en beneficio propio. ¿Quién dijo que debíamos ser objetivos las veinticuatro horas? De ninguna manera estoy sosteniendo una actitud compulsiva a engañarse a sí mismo. Simplemente pienso que a veces “hacer la vista gorda" frente a pequeños e insignificantes errores o defectos personales es útil para la salud mental. Es preferible una posición optimista de leve sobre-estimación, a una actitud desgarradoramente pesimista con uno mismo y una actitud positiva para con otros.

El amor empieza por casa. El primer amor para uno debe ser su propio "yo", no narcisismo, sino amor propio del bueno, sin egoísta. Solo podrás amar si te quieres, uno da lo que piensa que vale. "Te quiero y me quiero" es mejor que amar ciegamente y entregarse sin reparos. Si crees que vales como persona, llegarás ala conclusión que todo amor debe ser recíproco.


Texto tomado de: Aprendiendo a quererse a si mismos de Walter Riso.




25 de enero de 2012

Tenemos derecho a decir ¨NO¨

Llama la atención el planteamiento de aprender a decir ¨NO¨, cuando es lo que realmente queremos decir. Todos en algún momento hemos dicho un ¨Si¨, queriendo gritar un sonoro NO. Lastimamente nos han enseñado a que debemos decir siempre si, y mas a peticiones realizadas por nuestros seres queridos aun cuando con la aceptación de estas peticiones nos faltemos el respeto a nosotros mismos y nos vayamos machacando la dignidad. Pero, nunca es tarde para desprendernos de viejos y malos habitos; este podria ser ese momento.
Tomemos a modo de reflexion el siguiente articulo y cada dia podremos ir aprendiendo a no contradecir a nuestro cerebro e instintos, a sobre todo ser mas sinceros con nosotros mismos.
Tenemos la capacidad de indignarnos cuando alguien viola nuestros derechos o somos víctimas de la humillación, la explotación o el maltrato. Poseemos la increíble cualidad de reaccionar más allá de la biología y enfurecernos cuando nuestros códigos éticos se ven vapuleados. La cólera ante la injusticia se llama indignación.
Algunos puristas dirán que es cuestión de ego y que por lo tanto cualquier intento de salvaguardia o protección no es otra cosa que egocentrismo amañado. Nada más erróneo. La defensa de la identidad personal es un proceso natural y saludable. Detrás del ego que acapara está el yo que vive y ama, pero también está el yo aporreado, el yo que exige respeto, el yo que no quiere doblegarse, el yo humano: el yo digno. Una cosa es el egoísmo moral y el engreimiento insoportable del que se las sabe todas, y otra muy distinta, la autoafirmación y el fortalecimiento del sí mismo.
Por desgracia no siempre somos capaces de actuar de este modo. En muchas ocasiones decimos “sí”, cuando queremos decir “no”, o nos sometemos a situaciones indecorosas y a personas francamente abusivas, pudiendo evitarlas ¿Quién no se reprochado alguna vez a sí mismo el silencio cómplice, la obediencia indebida o la sonrisa zalamera y apaciguadora? ¿Quién no se ha mirado alguna vez al espejo tratando de perdonarse el servilismo, o el no haber dicho lo que en verdad pensaba? ¿Quién no ha sentido, así sea de vez cuando, la lucha interior entre la indignación por el agravio y el miedo a enfrentarlo?
¿Por qué nos cuesta tanto ser consecuentes con lo que pensamos y sentimos? ¿Por qué en ocasiones, a sabiendas de que estoy infringiendo mis preceptos éticos, me quedo quieto y dejo que se aprovechen de mí o me falten al respeto? ¿Por qué sigo soportando los agravios, por qué digo lo que no quiero decir y hago lo que no quiero hacer, por qué me callo cuando debo hablar, por qué me siento culpable cuando hago valer mis derechos?

Para pensar: ¿Te humillas demasiado? ¿Los demás te manipulan? ¿Temes herir los sentimientos de los demás si eres sincero? ¿Eres capaz de expresar la ira de un modo socialmente adecuado, de oponerte, de expresar una opinión contraria?
Articulo tomado del libro ¨Cuestion de Dignidad¨,  Walter Riso.

9 de agosto de 2011

Autolesion: Un Grito Mudo de Ayuda

Aun cuando este tema es delicado y nos lleva a imaginarnos escenas horribles, es algo que debemos conocer para evitar hacer juicios equivocados sobre algo que no conocemos o mejor dicho sobre un dolor que no nos pertenece. Muchas veces escuchamos la frase ¨Un dolor con otro se pasa¨, y esta es practicamente la filosofia de las personas que se lastiman a si mismas. Es un escape a las emociones incontrolables, a la angustia, el estres, la depresión, es una forma de retomar el control cuando entienden que lo perdieron.  La automutilacion es un grito de ayuda mudo al no saber como buscar o pedir ayuda y no vislumbrar la forma de enfrentar el miedo a la reacción de los demas en relación a este tema.

Cuando me plantearon este tema hace unos dias, abri desmesuradamente los ojos con miedo y desasosiego, de tan solo pensar en lo que eso puede implicar en la vida de cualquier persona. A continuación les dejo una sintesis de toda la informacion que encontre y que nos puede ayudar a entender mejor este tema.


Autolesión

La autolesión o automutilación consiste en hacerse un daño físico cómo método de alivio al sufrimiento psicológico. A veces el dolor psicológico se hace tan difícil de manejar, que se opta por dañar al cuerpo en un intento de controlar la situación. Esto efectivamente alivia, aunque sea por unos minutos. Las sensaciones que se tienen al momento de autolesionarse dependen de cada persona y de la situación que se esté viviendo. A veces puede proporcionar calma, en otras un "despertar", hacer sentir "real" a una persona disociada que piensa que ya no siente nada en la vida.

Los métodos de autolesión varían mucho de persona a persona: cortes, quemaduras, golpes, correazos, tirarse del pelo, mordiscos, pellizcos, quebrarse algún miembro, bofetadas etc. Asimismo varía la profundidad e intensidad de la lesión.

La intensidad de la lesión puede ir en aumento de acuerdo al tiempo en el que el individuo se autolesiona, algunas personas pueden comenzar con rasguños, pasar a cortes superficiales, a cortes más profundos, y así sucesivamente. Es una conducta compulsiva y adictiva que al igual que las drogas, lleva a un aumento gradual del uso.

Un estudio demostró que las mujeres son más propensas a recurrir a la autolesión.

La autolesión suele desarrollarse entre la pre-adolescencia y la adolescencia.

En general quien se autolesiona suele mantenerlo en secreto, procurando que nadie se entere del dolor que esa persona padece, aunque hay pautas variadas de comportamiento. Debe entenderse la automutilación como comportamiento de evasión a un sufrimiento o a un problema, el cual debe ser solucionado para que la persona deje de auto mutilarse.

Para poder llegar a una solución, el primer paso es la aceptación de que se tiene un problema, no se puede hacer mucho si el auto lesionador no quiere curarse. Es un proceso lento, que requiere mucha paciencia y entendimiento por parte del enfermo y de quienes lo rodean, pero es extremadamente necesario.

Lo que la Autolesión no es

No sería justo infantilizar la conducta del auto lesionador reduciéndola a una llamada de atención, más teniendo en cuenta que puede estar siendo víctima de abusos o de un sufrimiento psicológico que es incapaz de afrontar.

La actitud de una persona que necesita ayuda y llama la atención sobre sus problemas para conseguirla, no es comparable a la de una persona que disfruta siendo el centro de atención y hace cualquier cosa para lograrlo. Las personas que necesitan ayuda muchas veces y no saben cómo pedirla, o aunque la pidan, son ignoradas.

Causas

La automutilación es un trastorno grave del control de los impulsos que a menudo se asocia con otros trastornos psiquiátricos, por ejemplo:
°         Trastorno de personalidad limítrofe (más común)
°         Depresión
°         Abuso de sustancias ( alcoholismo o consumo de drogas)
°         Trastornos alimenticios ( anorexia o bulimia)
°         Psicosis

También puede relacionarse con trastornos neurológicos o metabólicos como:

°         Siringomielia (trastorno que causa la formación de quistes en la columna vertebral)
°         Síndrome de Tourette (trastorno neurológico)
°         Autismo (trastorno que provoca problemas sociales, conductuales y del habla)
°         Síndrome de Lesch-Nyhan (trastorno genético)


Factores de riesgo

Estos factores aumentan la probabilidad de desarrollar esta afección. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:

°         Abuso sexual, físico o emocional durante la niñez
°         Violencia o algún otro abuso de familiares en el hogar
°         Trastorno de estrés postraumático
°         Reclusión en prisión
°         Sexo: femenino
°         Edad: adolescencia
°         Retraso mental
°         Autismo
°         Ciertos trastornos metabólicos

Síntomas

Los síntomas de la automutilación varían. Los síntomas más comunes son:

°         Cortarse la piel con objetos filosos (lo más común)
°         Escarbarse o quemarse la piel
°         Rascarse o auto golpearse
°         Picarse con agujas
°         Golpearse la cabeza
°         Presionarse los ojos
°         Morderse el dedo, los labios o el brazo
°         Jalarse los cabellos
°         Picarse la piel

Rara vez, en casos muy severos, la automutilación puede incluir:

°         Huesos rotos
°         Amputación
°         Castración
°         Suicidio


Diagnóstico

La automutilación puede ser difícil de diagnosticar. Con frecuencia, las personas que se auto mutilan se sienten culpables o avergonzados por su conducta e intentan ocultarlo. Un doctor puede ser el primero en ver el daño físico causado por la automutilación. Para ser diagnosticado, los síntomas deben presentar el siguiente criterio:

°         Preocupación por el daño físicamente provocado
°         Imposibilidad para resistirse a las conductas auto dañinas que resultan en lesiones de tejido
°         Incremento de la tensión previa a la autolesión una y sensación de alivio después del acto
°         No tener una intención suicida en la automutilación

Para realizar un diagnóstico preciso, el psicólogo o psiquiatra evaluará otras condiciones, como trastornos de personalidad o del estado de ánimo, y la presencia de ideas suicidas.


Tratamiento

El tratamiento suele ser médico y psicológico, e incluye la administración de medicamentos.

Tratamiento Médico: Un médico evaluará si se requiere atención inmediata para prevenir mayores daños por ingestión, heridas u otro tipo de daños corporales.

Evaluación psicosocial: Se puede evaluar la capacidad mental, los niveles de angustia y las enfermedades mentales de una persona.

Tratamiento Psicológico: El tratamiento psicológico puede llevarse a cabo de forma individual o grupal. Generalmente, el tratamiento está dirigido a tratar la dificultad emocional, el trauma o el trastorno subyacente. También puede incluir terapia cognitiva conductual.


Prevención

La mejor medida preventiva es buscar ayuda profesional tan pronto como sea posible cuando haya depresión, trauma, problemas emocionales u otros trastornos que puedan llevar a la automutilación.


Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino. Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos.  Henry Frédéric Amiel

18 de julio de 2011

Transtorno Bipolar: Una vida en constante cambio.

El Transtorno Bipolar es como un caballo de dos cabezas luchando por unificarse en una sola, solo las personas con este transtorno podemos saber la lucha constante contra uno mismo, porque a veces ni nosotros mismos nos entendemos ni nos conocemos. Los cambios constantes de humor nos aturden y nos hacen sentir fuera de si, es como si dejaramos de ser nosotros mismos. Este transtorno es muy antiguo, tiene diversas causas asi como tratamientos, el cual significa una lucha constante, se podria expresar mejor en el siguiente versiculo: 
El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.
(Santiago 1:8)

En uno de esos dias en los que la lucha se hace interminable y nada nos complace, decidi buscar mas informacion sobre este transtorno tan dificil y cada vez mas comun. Aqui les dejo toda la informacion que recolecte, esperando que la misma pueda servirnos a todos, sobre todo para entender a las personas que estan pasando por esta situacion.


Trastorno Bipolar
Se considera que una persona padece desordenes bipolares si a lo largo de su vida ha sufrido depresiones profundas y al menos una vez ha pasado por un episodio de "manía". Por "manía" se entiende una conducta fuera de lo común de una persona en que actúa de forma eufórica constantemente. En esos períodos la persona puede que gaste más dinero de lo habitual, que compre cosas innecesarias. También se considera dentro de esta fase el aumento de la irritabilidad y la ausencia de sueño. Generalmente en la "manía" el enfermo es incapaz de controlar su vertiginoso ritmo de pensamientos. Se dice que no conoce límites y desorbita su propia capacidad. La depresión es la otra cara del trastorno bipolar.  El cambio de una fase a otra (de manía a depresión) es variable y entre fases hay periodos de estabilidad. La frecuencia varía de una persona a otra.

PERO NO ESTAS SOLO Al trastorno bipolar también se le conoce como enfermedad maniaco-depresivo. Afecta según los últimos estudios a cerca de un 2% de la población y no al 1 % como se creía hasta ahora. Para quienes padecen este trastorno puede ser muy perturbador. Pero tienes que saber que no estás solo en estos cambios de estado de ánimo.

Como promedio, la gente con el disturbio bipolar ve de 3 a 4 doctores y pasan más de 8 años antes de que reciban un diagnóstico correcto. Previos diagnósticos, tratamiento adecuado, y encontrar los medicamentos debidos pueden ayudar a la gente evitar lo siguiente:

El suicidio. El riesgo es más alto en los años iniciales de la enfermedad.
El abuso de alcohol/sustancias. Más de 50% de aquellos con el disturbio bipolar abusan el alcohol o las drogas durante la enfermedad.
Problemas matrimoniales y del trabajo. El tratamiento inmediato mejora las perspectivas para un matrimonio estable y un trabajo productivo.
Las dificultades del tratamiento. Hay evidencia que mientras más episodios de altibajos que una persona tiene, más difícil es de tratar los episodios que siguen posteriormente y los episodios pueden ocurrir más frecuentemente. (Esto es a veces referido a como un "encender"- i.e., una vez que el fuego ha comenzado y se ha esparcido, es más difícil para apagarlo.)
El tratamiento incorrecto, impropio, o parcial. Una persona diagnosticada por error con depresión solamente en lugar del disturbio bipolar puede recibir antidepresivos incorrectamente sin medicamento anti-maníaco. Estos pueden ocasionar episodios maníacos y hacer que el curso general de la enfermedad empeore.
¿Es el disturbio bipolar heredado?

El disturbio bipolar tiende a repetirse en familias. Los investigadores han identificado un número de genes que pueden estar vinculado al disturbio, sugestionando que varios diferentes problemas bioquímicos pueden ocurrir en el disturbio bipolar (lo mismo que hay diferentes tipos de artritis). Sin embargo, si usted tuviera el disturbio bipolar y su cónyuge no lo tiene, hay solamente un riesgo de uno (1) en siete (7) que su niño lo desarrollará. La oportunidad puede ser mayor si usted tiene un número de familiares con disturbio o depresión bipolar.

Causa
No hay una causa singular ni garantizada del disturbio bipolar, pero la investigación sugiere fuertemente que es frecuentemente un problema heredado relacionado con una falta de estabilidad en la transmisión de impulsos de nervios en el cerebro. Este problema bioquímico hace a la gente con disturbio bipolar más vulnerables a la tensión emocional y física. Si hay un contratiempo de la vida, el uso de sustancia, la falta de sueño, u otra estimulación excesiva, los mecanismos del cerebro normales no trabajan siempre adecuadamente para restaurar el funcionamiento.

Esta teoría de un interactuar de vulnerabilidad innato con un estímulo ambiental es similar a teorías propuestas para muchas otras condiciones médicas. En la enfermedad del corazón, por ejemplo, una persona podría heredar una tendencia para tener el colesterol alto o la presión arterial alta, que hace que dañe gradualmente el suministro de oxígeno al corazón. Durante la tensión, tal como el esfuerzo físico o la tensión emocional, la persona podría desarrollar repentinamente dolor del pecho o tener un ataque al corazón si el suministro de oxígeno se baja demasiado. Al igual que con la enfermedad del corazón y otras condiciones médicas, el tratamiento para el disturbio bipolar se centra en el tomar los medicamentos debidos y haciendo cambios del estilo de vida para reducir el riesgo de episodios de altibajos.

Síntomas
Durante el proceso del disturbio bipolar, cuatro diferentes tipos de episodios de ánimo pueden ocurrir:

1. La manía (episodio maníaco). La manía frecuentemente comienza con un sentido agradable de energía mejorada, creatividad, y la facilidad social-sentimientos que pueden rápidamente escalar fuera de control en un episodio maníaco. La gente con manía típicamente carece de comprensión, niegan que las cosas anden mal, y culpan con cólera a cualquier persona que señala al problema. En un episodio maníaco, los siguientes síntomas se presentan por lo menos por una semana, hasta el punto que la persona tiene problemas funcionando de un modo normal:

Sintiéndose extraordinariamente "alto", eufórico, ó irritable (ó apareciendo de esta manera a aquellos que lo conocen bien) Por lo menos cuatro (y frecuentemente casi todos) de las siguientes condiciones:
Necesitar dormir un poco pero todavía teniendo altos niveles de energía
Hablando tan rápidamente que otros no pueden seguir lo que usted quiere decir
Tener pensamientos acelerados y sin control
Que se distrae tan fácilmente que cambia la atención entre muchos temas en sólo algunos minutos
Teniendo un sentimiento inflado de poder, grandeza, o de importancia
Haciendo cosas temerarias sin preocupación acerca de las posibles malas consecuencias tal como gastar demasiado dinero, actividad sexual impropia, hacer inversiones tontas en el negocio
En casos muy severos, pueden haber síntomas psicóticos tal como alucinaciones (oyendo o viendo cosas que no están allí) ó ilusiones (creyendo firmemente en cosas que no son verdaderas).

2. La Hipomanía (episodio hipomaniaco). La Hipomanía es una forma más moderada de manía con síntomas similares pero menos severos y el deterioro es menos también. En episodios hipomaniacos, la persona puede tener un ánimo elevado, se siente mejor que lo usual, y es más productiva. Estos episodios frecuentemente hacen a uno sentirse bien y la búsqueda de la hipomanía pueden hasta hacer que la gente deje de tomar su medicamento. Sin embargo, con demasiada frecuencia hay un precio severo que pagar por la hipomanía­ya sea escalar hasta la manía ó un descenso a la depresión.

3. La depresión (episodio depresivo mayor). En un incontrolable episodio depresivo "mayor", los siguientes síntomas se manifiestan al menos por 2 semanas y hacen las cosas difíciles para que usted funcione bien:

Sentimiento triste, decaído, melancólico o pierde interés en las cosas que usted disfruta normalmente
Por lo menos cuatro de los siguientes:

Problemas al dormir o dormir demasiado
Pérdida de apetito o comer demasiado
Problemas al tratar de concentrarse o en hacer decisiones
Sintiendo que todo va lento o sintiéndose demasiado agitado que no puede estar tranquilo
Sintiéndose inútil o culpable o teniendo muy bajo estimo
Pérdida de energía o sintiéndose cansado todo el tiempo
Pensamientos de suicidio o de muerte.
Las depresiones severas pueden también incluir alucinaciones ó ilusiones.

4. El Episodio mixto. Quizás los episodios más debilitantes son aquellos que involucran al mismo tiempo síntomas tanto como de manía como de depresión o frecuentemente se alternan durante el día. Usted está excitado ó agitado como en la manía pero también se siente irritable y deprimido, en lugar de sentirse como si podría conquistar el mundo.

Diferentes patrones del disturbio bipolar
La gente varía en los tipos de episodios que generalmente tienen y cuan frecuente se sienten enfermo. Algunos tienen iguales números de episodios maníacos y depresivos; otros tienen principalmente un tipo o el otro. Por promedio, las personas con disturbio bipolar tienen cuatro episodios durante los primero 10 años de la enfermedad. Es más probable que los hombres comiencen con un episodio maníaco, las mujeres con un episodio depresivo. Mientras que un número de años puedan transcurrir entre los primeros dos o tres episodios de manía o depresión, la mayoría de la gente sin tratamiento eventualmente tiene episodios más frecuentes. A veces estos son determinados por las estaciones del año (por ejemplo, un episodio hipomaniaco en el verano y otro de depresión en el invierno). Un pequeño número de gente pasan por un ciclo en forma frecuente o hasta continuamente durante el año.
Los episodios pueden durar días, meses, o a veces hasta años. Como promedio, sin tratamiento, episodios maniacos o hipomaniacos duran algunos meses, mientras depresiones frecuentemente duran mucho más de 6 meses. Algunas personas recuperan completamente y pueden pasar muchos años entre episodios sin ningún síntoma, mientras que otros continúan teniendo débiles pero preocupantes episodios de depresión o de altibajos.





21 de junio de 2011

Cambios: Nunca es tarde para hacerlos


Desde hace dias me estaba rondando la idea de que tema seria el proximo que trataria aqui, que fuera personal y a la vez no, que conociera y supiera lo que se siente al pasar por una situacion asi. Hasta ahora no he escrito nada de lo que no tenga conociemiento adquirido a traves de mis propias experiencias y problemas, sino, no tendria ningun derecho a escribir algo de lo que no se mas que lo que ya otros han escrito o vivido pero que yo no he sentido, eso me convertiria en una hipocrita. El caso es que mirando a mi alrededor y analizando cada cosa que me ha pasado recientemente, llegue al tema del Cambio, es un tema al que todos le tememos, pero que unos saben efrentarlo mejor que otros y saben sacarle mayor partido (eso es algo que deberiamos aprender todos). Busque muchas deficiones y escritos para aclararme las ideas, traduciendo todo lo leido en lo siguiente:

El cambio es el aspecto más importante de nuestra existencia porque es a través de él que llegamos a ser lo que somos en cada momento y lo que nos permite ir a más o por el contrario lo que nos conduce a venir a menos.

El cambio en nuestras vidas podríamos compararlo con una mudanza, al momento de realizarla tenemos que recoger, desempolvar, desechamos lo que ya no nos será útil, escogemos lo que sí y muchas veces encontramos cosas que creíamos perdidas, empacamos y trasladamos todo lo que queremos a una nueva casa. De igual forma el cambio en nuestras vidas, aunque a veces temido, es una oportunidad de re-establecer prioridades, cambiar malos hábitos y re-enfocar nuestra vida. Muchas veces el cambio viene de formas inesperadas, ya sea la partida de un ser amado, un cambio de trabajo voluntario o involuntario, o sencillamente el haber seguido nuestro deseo de cambiar.

Hay cambios que acontecen deprisa, como un mazazo y modifican nuestra existencia súbitamente, en tanto que hay otros muy lentos que nos esculpen silenciosamente con el paso de los años, pero sin importar la forma en la que este se presente, no podemos aferrarnos a algo que debe ser modificado. Por decirlo de alguna manera, muchas veces se nos presentan situaciones para cambiar algo que en el fondo sabemos que está mal e insistimos en aferrarnos a esa situación por temor a lo que vendrá después y que es algo desconocidos para nosotros, pero cuando esto sucede simplemente la vida misma te hace enfrentarlo y hacer que cambie, aunque sea de una manera dolorosa. Así que si el cambio es inevitable, usemos la oportunidad para nuestro bien. 

Podemos detenernos a añorar el pasado, pero debemos enfocar nuestra energía en el presente y el futuro.  Si pasamos nuestras vidas pensando en lo que hubiese sido, en el matrimonio destruido, en el noviazgo fracasado, en la carrera imposible, estamos sepultándonos en vida, dejando de vivir. 

Cuando miramos las oportunidades de cambiar nuestras vidas, ya sea con una nueva carrera o un nuevo novio y nos enfocamos en lo positivo de la situación (aunque se sienta el dolor) nos energizamos y la melancolía desaparece poco a poco.  De la misma forma que al cambiarnos de casa, los momentos de cambio en nuestra vida deben ser una oportunidad para eliminar lo innecesario y concentrarnos en lo más importante en nuestras vidas.

Las oportunidades de cambio deben ser para limpiar, establecer prioridades, recordar sueños y tratar de convertirlos en realidad.  Es normal tenerle temor al cambio y añorar el tiempo pasado, pero en realidad no todo tiempo pasado fue mejor, la vida te brinda la oportunidad de re-inventarte a ti mismo, no la dejes pasar.  Cada día es una nueva oportunidad de VIVIR Y CAMBIAR, no la rechacemos y disfrutemos de todo lo que tenemos.

Vivamos cada día pensando en lo siguiente: Lo que está ocurriendo en este momento no había ocurrido nunca antes exactamente tal como se está produciendo ahora mismo.

10 de junio de 2011

La Auto-Aceptación

La aceptación de nosotros mismos es uno de los fundamentos de una buena autoestima. La guerra interior causa muerte en vida a personas que no se perdonan a sí mismas. La mayoría de nosotros entendemos que si pudiéramos cambiar ciertas partes de nosotros seriamos perfectos, tendríamos todo lo que queremos y nos daría la felicidad permanente; vivimos tan pendientes de que no es perfecto en nuestro cuerpo o nuestra imagen que se nos olvida todo lo que si nos hace únicos y especiales, lo que nos hace diferentes e irrepetibles ante cualquier otro. Por qué no comenzamos a mirarnos realmente y aceptarnos tal cual Dios nos hizo, a ser felices y a sentirnos orgullosos de todo lo que tenemos y somos? Aun cuando pensemos que es poco, ya es mucho estar vivos y tener oportunidades a diario de seguir viviendo. Debemos de aprender a AMARNOS A NOSOTROS MISMOS, para que los demas tambien puedan hacerlo.

Aquí les dejo un artículo muy bueno sobre la Auto-Aceptación, vamos todos a aplicarlo:



Las personas adquieren y forman conceptos de sí mismas, es decir, tienen maneras de hablarse, tratarse, motivarse, desmotivarse; todo esto deriva de las ideas, pensamientos que se cultivan en la mente.

Cuando se habla de sí mismo se manifiesta lo que se cree ser. Sin embargo, el cambio, al ser una decisión, hace ver que la persona no es lo que creía ser, puesto que los defectos y los esquemas mentales no permitían ver otras posibilidades de pensar y actuar.
El concepto personal se compone de diversas influencias: lo familiar, lo intelectual, lo económico, lo espiritual, lo emocional, que al presentar complicaciones incomodan la vida interior, por supuesto, mental de la persona. Por ejemplo: alguien puede rechazarse por pertenecer a determinada familia, tener específico trabajo, ser emocionalmente dependiente, no haberse capacitado.

La autoaceptación pese a tener un enfoque más interno en la persona, conduce a pensar en un ámbito delicado donde el individuo debe hacer las paces consigo mismo a pesar de que su condición no sea la más favorable.

¿Aceptarse en qué aspectos? :           
     - Como empleado con oportunidad de excelencia - Como padre más amoroso con sus hijos - Como amigo más fiel y sincero - Como estudiante más comprometido con su curso - Como creyente que necesita de Dios - Como pensador que cuida su mente  lo máximo posible - Como persona que desea cambiar en verdad - Como esposo(a) que cumple con su rol - Como ciudadano que valora su ciudad.

Cuando una persona experimenta autorrechazo generalmente debe perdonar el factor, persona o situación que le ha afectado, sea ella misma u otro que le causó las heridas. El nivel del PERDÓN sana notablemente una autoestima resentida.

La aceptación de sí mismo también se da en la percepción física, corporal y la apariencia personal que se tiene. De hecho una de las acepciones del concepto  imagen es lo que se refleja de algo. Las personas, entonces, pueden creer reflejar ante los demás o las situaciones aspectos interesantes o desagradables de sí. Es el caso, digamos, de alguien gordo que puede pensar que genera una imagen de desprecio, rechazo o burla. Tal autopercepción puede hacerle sentir mal, lleno de complejos e insatisfacción personal.

En la autoimagen juegan varios factores que deben verse:

- El cuidado y aprecio corporal recibido en la infancia/adolescencia. Hay hijos que fueron o son rechazados por sus padres o cuidadores. La censura, la crítica, las comparaciones, la falta de protección, la ausencia de caricias tanto físicas como verbales, han hecho y hacen  mucho daño en las personas. De modo que, en el tiempo presente se siente insatisfacción con lo que se es, en este caso, con la configuración personal.

- El papel de la cultura y los medios de comunicación. La cultura prescribe o determina lo que es bello o feo, por contrapartida. Esto es mediatizado o transmitido por los mensajes de los medios masivos de comunicación que tratan de hacer sentir mal a las personas si: Su piel es de tal textura... Si los dientes no lucen absolutamente blancos... Si las arrugas ya se manifiestan... Si no se tiene suficiente busto... Si las piernas no están bien formadas... Si el cabello no es sedoso...

Las personas son bombardeadas constantemente con ello. Si no tienen una autoestima sólida y libre de esquemas culturales, asumen tal estilo de vida. Claro, con la inconformidad e insatisfacción que implican.

- Objetivos desmedidos. Las personas se trazan metas desproporcionadas para sí mismas con base a exigencias que aprendieron de otros o que creen que deben lograr. "Tengo que estar bien delgada", "Esta nariz debiera ser así", "Debo hacer ejercicio constante", "Debo vestirme exclusivamente..."
    Aunque estos no son los únicos factores en las dificultades de autoimagen (la anorexia, por ejemplo, que también implica aspectos muy médicos), es bueno responder:

¿Qué características o partes de mi cuerpo no me gustan? ¿Por qué?
¿Cómo se vería "perfecta" mi apariencia personal?
¿Si lograra tener mi cuerpo tal como lo deseo sería feliz? o ¿Depende la satisfacción de otros factores?

 Si deseo hacer un compromiso apropiado con mi apariencia personal diría:

Mediante una adecuada autoimagen el cuidado personal se vuelve equilibrado, comprendiendo que todas las personas son distintas, aun en el plano físico, y que es un riesgo tratar de hacer de ellas modelos o copias para determinar que está bien  o mal.

Texto de: MailxMail