Desde hace dias me estaba rondando la idea de que tema seria el proximo que trataria aqui, que fuera personal y a la vez no, que conociera y supiera lo que se siente al pasar por una situacion asi. Hasta ahora no he escrito nada de lo que no tenga conociemiento adquirido a traves de mis propias experiencias y problemas, sino, no tendria ningun derecho a escribir algo de lo que no se mas que lo que ya otros han escrito o vivido pero que yo no he sentido, eso me convertiria en una hipocrita. El caso es que mirando a mi alrededor y analizando cada cosa que me ha pasado recientemente, llegue al tema del Cambio, es un tema al que todos le tememos, pero que unos saben efrentarlo mejor que otros y saben sacarle mayor partido (eso es algo que deberiamos aprender todos). Busque muchas deficiones y escritos para aclararme las ideas, traduciendo todo lo leido en lo siguiente:
El cambio es el aspecto más importante de nuestra existencia porque es a través de él que llegamos a ser lo que somos en cada momento y lo que nos permite ir a más o por el contrario lo que nos conduce a venir a menos.
El cambio en nuestras vidas podríamos compararlo con una mudanza, al momento de realizarla tenemos que recoger, desempolvar, desechamos lo que ya no nos será útil, escogemos lo que sí y muchas veces encontramos cosas que creíamos perdidas, empacamos y trasladamos todo lo que queremos a una nueva casa. De igual forma el cambio en nuestras vidas, aunque a veces temido, es una oportunidad de re-establecer prioridades, cambiar malos hábitos y re-enfocar nuestra vida. Muchas veces el cambio viene de formas inesperadas, ya sea la partida de un ser amado, un cambio de trabajo voluntario o involuntario, o sencillamente el haber seguido nuestro deseo de cambiar.
Hay cambios que acontecen deprisa, como un mazazo y modifican nuestra existencia súbitamente, en tanto que hay otros muy lentos que nos esculpen silenciosamente con el paso de los años, pero sin importar la forma en la que este se presente, no podemos aferrarnos a algo que debe ser modificado. Por decirlo de alguna manera, muchas veces se nos presentan situaciones para cambiar algo que en el fondo sabemos que está mal e insistimos en aferrarnos a esa situación por temor a lo que vendrá después y que es algo desconocidos para nosotros, pero cuando esto sucede simplemente la vida misma te hace enfrentarlo y hacer que cambie, aunque sea de una manera dolorosa. Así que si el cambio es inevitable, usemos la oportunidad para nuestro bien.
Podemos detenernos a añorar el pasado, pero debemos enfocar nuestra energía en el presente y el futuro. Si pasamos nuestras vidas pensando en lo que hubiese sido, en el matrimonio destruido, en el noviazgo fracasado, en la carrera imposible, estamos sepultándonos en vida, dejando de vivir.
Cuando miramos las oportunidades de cambiar nuestras vidas, ya sea con una nueva carrera o un nuevo novio y nos enfocamos en lo positivo de la situación (aunque se sienta el dolor) nos energizamos y la melancolía desaparece poco a poco. De la misma forma que al cambiarnos de casa, los momentos de cambio en nuestra vida deben ser una oportunidad para eliminar lo innecesario y concentrarnos en lo más importante en nuestras vidas.
Las oportunidades de cambio deben ser para limpiar, establecer prioridades, recordar sueños y tratar de convertirlos en realidad. Es normal tenerle temor al cambio y añorar el tiempo pasado, pero en realidad no todo tiempo pasado fue mejor, la vida te brinda la oportunidad de re-inventarte a ti mismo, no la dejes pasar. Cada día es una nueva oportunidad de VIVIR Y CAMBIAR, no la rechacemos y disfrutemos de todo lo que tenemos.
Vivamos cada día pensando en lo siguiente: Lo que está ocurriendo en este momento no había ocurrido nunca antes exactamente tal como se está produciendo ahora mismo.
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