A diario nos quejamos de lo infelices que somos, pero no miramos a nuestro alrededor y vemos las imnumerables razones que tenemos para por lo menos tener una sonrisa sincera; me incluyo dentro del grupo (que somos casi todos) los que vemos mas las cosas desagradables y tristes que nos pasan, en vez de observar todas las cosas que nos dicen en cada momento ¨Hay una razon para ser feliz, solo mirala y tomala¨. Tenemos un millon de razones para sonreir y muchisimas menos para llorar, aun cuando sintamos que el nuestro mundo se nos derrumba y que todo acabo; tenemos familia, amigos sinceros, pareja, trabajo y muchas cosas mas por las cuales vivir y seguir adelante.
Aqui les dejo una historia preciosa, disfutenla, analicenla y decidamos todos como encontraremos el tesoro de la FELICIDAD.
Tesoro para ser feliz
Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla.
Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía: “Le quedan dos meses de vida”.
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:
Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.
Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.
Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.
Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad y que sólo Dios es la fuente suprema de la alegría, por ser ÉL: amor, bondad, reconciliación, perdón y donación total.
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: “Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos.”
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: “Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos.”
Ser Feliz, es una actitud.
“Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando”
Texto de: Paulo Coelho

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